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Un hombre atendido hace dos semanas en el hospital Rafael Méndez, de Lorca (Murcia), ha dado positivo para el virus del Zika, según el análisis del Centro Nacional de Microbiología de Majadahonda. Se trata del cuarto caso detectado en España, según ha informado este martes la Consejería de Sanidad murciana. Carlos Lobato, biólogo, profesor en el IES La Campiña de Arahal y responsable del prestigioso blog La Ciencia de la Vida, realiza un análisis de cómo es este virus, expone si puede ser su peligroso y las precauciones que hay que tomar.

Carlos LOBATO

El virus Zika, transmitido por diversas especies de mosquitos del género Aedes, produce una enfermedad LEVE en el ser humano, aunque recientemente se han descrito cuadros neurológicos y anomalías congénitas asociadas a infecciones por este virus, que están por confirmar.

El virus es de tipo arbovirus, perteneciente al género flavivirus, donde se encuentran aquellos que los animales invertebrados, como mosquitos y garrapatas, pueden transmitir a los seres humanos.

Hasta el año 2007 solo se habían descrito casos esporádicos de infección por Zika en algunos países de África y Asia. Sin embargo, en la última década se ha expandido a nuevos territorios dando lugar a brotes epidémicos en varias islas del Pacífico. De hecho, durante 2015 se ha detectado transmisión del virus en varios países de América Latina.

Aunque la enfermedad no está presente en Europa, podría emerger en nuestro continente como consecuencia de su rápido avance por territorios americanos y de la expansión del vector por todo el mundo.

Un poco de historia

El virus Zika pertenece a la familia Flaviviridae, y como decíamos antes, concretamente al género Flavivirus, el mismo al que pertenecen el virus del dengue, el de la fiebre amarilla, el virus del Nilo Occidental o el de la encefalitis japonesa.

Fue descubierto por primera vez en 1947, en el bosque Zika en Uganda, durante estudios de vigilancia de fiebre amarilla selvática en monos Rhesus. El virus presentaba originalmente un ciclo donde el huésped principal eran los primates no humanos y su vector los mosquitos locales del género Aedes. La presencia del virus en humanos, se constató a través de estudios serológicos en 1952 y no fue hasta 1968 cuando se logró aislar el virus a partir de muestras humanas en Nigeria. Desde su descubrimiento, numerosos estudios epidemiológicos, serológicos y entomológicos han confirmado la circulación del virus en varios países africanos (Nigeria, Sierra Leona, Costa de Marfil, Camerún y Senegal) y asiáticos (Paquistán, Indonesia, Filipinas, Malasia, Camboya y Tailandia).

Hasta el año 2007 sólo se habían documentado 14 casos humanos en todo el mundo. El brote registrado ese mismo año en la Isla de Yap, en Micronesia, fue el primer brote por virus Zika fuera de África y Asia. Posteriormente, entre 2013 y 2014 tuvo lugar otro brote en la Polinesia Francesa que se extendió a Nueva Caledonia. Desde entonces se han detectado casos de enfermedad de Zika en las islas Cook, las Islas Salomón, Samoa, Vanuatu y la Isla de Pascua.

En mayo de 2015 se confirmó en Brasil la transmisión autóctona del virus Zika. El brote comenzó en febrero y afectó a los estados de Bahía y Rio Grande del Norte; posteriormente se está extendiendo por el resto del país. Además la transmisión está avanzando por la región; hasta el 20 de enero de 2016 los países y territorios que han confirmado circulación autóctona de virus Zika son: Brasil, Barbados, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guayana, Guyana Francesa, Haití, Honduras, Martinica, México, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, San Martín, Guadalupe, Surinam, Venezuela y Bolivia. Fuera de los territorios americanos, en octubre de 2015, el Ministerio de Salud de Cabo Verde detectó por primera vez casos confirmados de enfermedad por virus Zika.

Foto: abc.es

Los mosquitos

Numerosas especies de mosquitos pertenecientes al género Aedes pueden actuar como vectores y reservorios del virus. Estos son mosquitos de hábitos diurnos. En el continente africano se ha detectado virus Zika en numerosas especies de mosquitos locales y un reciente estudio en Gabón confirmó al virus Zika en la especie Aedes albopictus durante un brote de enfermedad en 2007. En Asia se ha detectado el virus enAedes aegypti y Aedes albopictus. En el Pacífico están presentes varios mosquitos de este género, siendo los anteriormente mencionado de nuevo los más abundantes, aunque también juegan un papel importante especies locales como Aedes polynesiensis o Aedes hensilli. Éste último fue el más capturado en los estudios entomológicos llevados a cabo durante el brote que afectó a la isla de Yap en Micronesia, aunque no se logró aislar el virus Zika en ningún ejemplar capturado. En los países de América Latina, Aedes aegypti y Aedes albopictus se han extendido a gran velocidad durante las últimas tres décadas ejerciendo como vectores del virus.

Como medida preventiva, las pocas actuaciones que se pueden llevar a cabo se centran en el control de los mosquitos. La prevención y el control dependen de la reducción del número de mosquitos a través de la reducción de sus fuentes, como puede ser por eliminación y modificación de los lugares de cría, y de la disminución de los contactos entre los mosquitos y las personas. Para ello se pueden utilizar repelentes de insectos, ropas (preferentemente de colores claros) que cubran el cuerpo tanto como sea posible, barreras físicas como mosquiteras o el cierre de puertas y ventanas, y mosquiteros de cama. También es importante vaciar, limpiar o cubrir los utensilios que puedan acumular agua, como cubos, macetas o neumáticos, eliminando así lugares de cría de mosquitos.

Hay que prestar especial atención y ayuda a quienes no pueden protegerse adecuadamente por si solos, como los niños, los enfermos o los ancianos.

Durante los brotes, las autoridades sanitarias pueden recomendar la fumigación con insecticidas.

La enfermedad de Zika

La enfermedad por virus Zika presenta una sintomatología por lo general leve que puede pasar desapercibida o diagnosticarse erróneamente como dengue, chikungunya u otras patologías virales que cursen con fiebre y erupciones cutáneas. Los síntomas principales son:

– Elevación de la temperatura corporal por encima de 37,2º C, es decir fiebre baja.

– Exantema maculo-papular que se extiende frecuentemente desde la cara al resto del cuerpo, o lo que es lo mismo, manchas rojas algo elevadas en la piel.

– Artritis o artralgia pasajera con inflamación de articulaciones, principalmente

de manos y pies.

– Conjuntivitis.

– Otros síntomas inespecíficos, como dolores musculares, cansancio y dolor de cabeza.

El periodo de incubación varía entre 3 y 12 días y los síntomas duran entre 2 y 7

días. Las infecciones asintomáticas son muy frecuentes y se estima que tan solo 1 de cada 4 infectados desarrollan la patología.

La transmisión del virus se produce a través de la picadura del mosquito que ejerce de vector, como hemos adelantado en los párrafos anteriores. En humanos el virus se ha detectado en sangre, saliva, orina, semen y leche materna, pero hasta la fecha no se ha documentado ningún caso de infección por virus Zika por transmisión sanguínea entre personas. Respecto a la transmisión sexual, la evidencia existente apoya la posibilidad de transmisión por esta vía, y hay varios casos en estudio. A día de hoy, no se conoce el papel que pueden jugar cada uno de estos posibles modos de transmisión en la extensión de la enfermedad.

En cuanto a las posibles complicaciones asociadas a la enfermedad por virus Zika, no está nada clara en la actualidad si influye en elsíndrome de Guillain-Barré, ni está clara su asociación con otros síndromes neurológicos como meningitis, meningoencefalitis y mielitis.

La infección por virus Zika se ha relacionado con la aparición de alteraciones neurológicas en recién nacidos, como confirman las autoridades sanitarias de la Polinesia Francesa, que han notificado recientemente un incremento extraño de malformaciones del sistema nervioso central durante el periodo 2014-2015, coincidiendo con los brotes de virus Zika en la isla. Durante este periodo fueron notificadas 17 malformaciones neurológicas en recién nacidos (comparado con entre 0 y 2 en los años previos) y se hallaron anticuerpos frente a Zika virus en muestras de 4 de las madres, lo que sugirió una posible infección durante el embarazo. Aún así todavía son pocos datos para sacar conclusiones claras.

Recientemente el Ministerio de Salud de Brasil ha notificado un aumento inusual de la incidencia de microcefalia en recién nacidos en varios estados del noreste del país en los que también se ha detectado circulación de virus Zika. En estos momentos se están llevando a cabo investigaciones para determinar la relación entre la infección por virus Zika y la aparición de microcefalia en recién nacidos.

¿Hay tratamiento?

No hay una vacuna ni un tratamiento específico para el Zika, y sólo se establece el control sintomático, que consiste en descansar y en tomar medicamentos como el Paracetamol para la fiebre. También se aconseja ingerir líquido en abundancia para paliar una posible deshidratación. Se pueden utilizar antihistamínicos para el picor producido por la erupción cutánea.

El virus en España

El mosquito Aedes albopictus, está presente en una parte importante del territorio español. Desde su primera detección en 2004 se ha establecido en 14 provincias de 7 Comunidades Autónomas: Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares, Andalucía, País Vasco y Aragón. En Andalucía se localiza en Cádiz, Málaga, Granada y Almería.

La enfermedad por virus Zika es una enfermedad desconocida en España y en los países de la Unión Europea, por lo que no se cuenta con sistemas de vigilancia específicos. Además su detección se ve dificultada por el hecho de que hasta un 75% de los casos pueden ser asintomáticos, y de que en caso de aparecer, su sintomatología es muy parecida a la del dengue, el chikungunya y otras arbovirosis que presentan los mismos síntomas: exantema y fiebre.

Desde 2013 se han notificado seis casos importados en Europa, pero en España no hay constancia de ninguno. El principal riesgo de introducción en nuestra regiónse asocia con la llegada de viajeros infectados, procedentes de áreas endémicas, en las comunidades autónomas donde hay presencia del vector competente.

La costa mediterránea es la principal zona en la que se ha identificado el vector del virus Zika, y además coincide con que es uno de los destinos de preferencia tanto para el turismo interno como extranjero. Además el número de residentes aumenta de forma considerable durante los meses de verano, periodo de máxima actividad de los mosquitos, por lo que la población susceptible de contagio en estas áreas de riesgo aumenta notablemente.

Principal preocupación

La principal preocupación en términos de impacto grave sobre la salud de la población en estos momentos es la asociación entre la infección por virus Zika y los casos de microcefalia en fetos y recién nacidos, así como las posibles complicaciones neurológicas. Aunque tanto una cosa como la otra se encuentran aún en investigación, las evidencias actuales la apoyan fuertemente, lo que convierte a las embarazadas en el grupo de mayor riesgo, por lo que las recomendaciones y acciones de prevención y promoción de la salud se centran especialmente en este grupo de población.

Se establece también como prioritario en la actualidad, confirmar la relación entre este virus y la aparición de complicaciones neurológicas, para valorar su impacto potencial en la población.

Recientemente se ha elaborado un Plan Nacional de Prevención y Respuesta ante Enfermedades Transmitidas por Vectores, que actualmente está en fase de aprobación, en el que se contemplan medidas de prevención y control frente a enfermedades transmitidas por mosquitos del género Aedes, que son aplicables y efectivas contra el virus Zika.

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Fuentes de la información:

Carlos Lobato es biólogo, responsable del blog La Ciencia de la Vida

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