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A.I.

En vacaciones, nuestro animal de compañía y, más en concreto el perro, sigue siendo  el mejor amigo. Muchos de los que viajan deciden llevarlo consigo al lugar donde se desplazan para disfrutar junto a él de sus días de descanso. En ese caso, se han de tener en cuenta una serie de consejos que a continuación detallamos.

Según datos de 2013, el 60% de los hogares españoles tienen una mascota. De ellas, el animal que más abunda y acompaña en las casas es el perro. Éste forma parte de muchas familias como si de un miembro más de ella se tratara. De hecho, algunos núcleos familiares no se imaginan vivir sin su pequeño amigo de compañía a su lado mientras ven la televisión o salen a pasear a la calle, por ejemplo.

Son muchos los placeres y momentos que ofrece el compartir la vida con una mascota: nos acompañan cuando nos encontramos solos en casa, nos pueden llegar a ayudar en situaciones peligrosas y nos hacen de guardianes de nuestros hogares cuando tenemos que salir, entre otras muchas situaciones.

Pero tener una mascota también tiene sus obligaciones. Un perro no es un juguete que se pueda poseer sin más. Aunque es de lógica, es una vida que exige de nuestra máxima responsabilidad para su mantenimiento y cuidado.

Estos animales domésticos dependen de  sus dueños para poder vivir. Por eso, ahora que la primavera luce con más belleza y el sol brilla con mayor fuerza, muchos hogares, dentro de sus posibilidades, piensan en esos días de descanso al frescor de las olas del mar o en esas vacaciones de verano tan esperadas por la mayoría después de un largo y duro año.

Y en esa planificación, deben de entrar ellos: nuestros amigos de pelo que quieren seguir estando a nuestro lado en esta fecha del año. Para ello, en caso de no poder dejarlo con algún amigo o familiar, es necesario tomar una serie de medidas que para nada son complicadas, aunque a veces sí poco intuitivas.

Antiparasitarios para perros

En primer lugar, un aspecto primordial y fundamental es su alimentación. Aunque las personas varíen su dieta durante los días estivales, el alimento para el perro debe de seguir siendo óptimo y enfocado a sus necesidades. No sirve aquello de dar de comer “cualquier cosa” por el simple hecho de estar de vacaciones, ya que, además, es muy posible que en esta época el perro tenga mucha más actividad de lo habitual, razón de más para ponerle en su plato la el pienso para perros más adecuado o mejor aún, la más utilizada en su dieta cotidiana.

También, antes incluso de emprender la marcha hacia el lugar de destino, los propietarios del animal deben asegurarse de que este tiene los papeles en orden y en vigor, así como el chip, las revisiones sanitarias al día y el antiparasitarios para perros (puedes encontrar muchos productos para mascotas aquí). Si viajas en avión, la documentación es indispensable y si lo haces en vehículo particular debes también llevarlos encima (aunque no te lo pida nadie). Siempre es mejor acudir al famoso dicho “es mejor prevenir que curar” ante la posibilidad de que el animal se pierda o le ocurra cualquier cosa.

En caso de viajar en coche, es esencial, además, que el perro no moleste al conductor, ya que podría ser muy peligroso que este se abalanzara sobre él con intención de jugar o que realizara cualquier otro movimiento que provocara distracciones sobre la persona que lleva el volante.

Para ello, existen diferentes formas de inmovilizar al animal Una es atarlo con el arnés para perros al cinturón de seguridad del vehículo (obligatorio). Una segunda opción sería llevarlo en un trasportín (la comodidad de una u otra dependerá del tamaño del perro) y otra tercera y última, aunque ésta mucho más extrema, sería sedar al perro. Esto siempre habría que hacerlo bajo la supervisión de un veterinario y en casos en los que el animal sea demasiado inquieto y no pueda realizar el viaje en plenas condiciones de seguridad para los pasajeros del vehículo.

Pensar a dónde se va

No sólo hay que pensar en nuestro animal durante el tiempo que dure el trayecto. También hay que ir más allá y conocer el lugar al que se viaja y la política que sigue en cuanto a mascotas.

No todo el mundo comparte la afición y el amor por los animales. Por eso hay sitios en los que no es posible el acceso con dichas mascotas. Pasa en algunos lugares privados (hoteles, hostales) y también en otros públicos como por ejemplo determinadas playas en las que está prohibido acudir con perros (o en caso de estar permitirlo ha de hacerse cumpliendo una serie de normas). Es importante, pues, saber esto para evitar futuros problemas. En la siguiente lista adjunta puedes encontrar playas donde los perros son bienvenidos.

El conocimiento del lugar de nuestro hospedaje es de gran utilidad a la hora de viajar con animales, pero también lo es poseer un mayor conocimiento sobre el entorno donde se encuentra. Esto puede servir para saber si existen clínicas veterinarias próximas y dónde se encuentran o conocer si hay cualquier otro servicio que necesitemos de urgencia. En este caso, algo que sí es primordial es llevar consigo el número de teléfono del veterinario. Y es que nunca se sabe lo que puede pasar, por lo que cualquier precaución es poca.

En esa línea, otros elementos que no debemos olvidar son los artículos habituales del perro: la cama en la que acostumbra a dormir, el collar, la correa o el bozal. En algunos lugares lo pueden exigir y el hecho de no llevarlo puede impedir a tu mascota disfrutar contigo de aquello en lo que estabas interesado.

Estos son algunos consejos que se han de tener en cuenta a la hora de realizar un viaje con perros. La mayoría son simples y fáciles de aplicar. Por lo que pasar unas vacaciones agradables y confortables junto a nuestras mascotas está sencillamente en nuestras manos.

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