Un pregón salvado por el pueblo - Aion Sur, periódico digital de información general
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Un emotivo homenaje a la Reina y sus raíces vuelve a emocionar a los arahalenses

Arahal. C. GONZÁLEZ

ÁLBUM DE FOTOS

La noche de la Coronación y Pregón de la LI Fiesta del Verdeo se salvó por la participación de los arahalenses y por lo que supone un acto organizado en un bello escenario histórico con la Reina de las Fiestas y sus damas que aportan majestuosidad al evento. El pregonero, Ezequiel Martínez, presentador durante 21 años del programa de Canal Sur ‘Tierra y Mar’, no convenció a la mayoría que estaba presente en la Plaza del Santo Cristo ni a aquellas personas que lo siguieron a través de las redes o del Canal AION TV donde se retransmitió en directo.

La primera parte del acto siguió la línea tradicional, en la que la Reina del año anterior, Miriam Rodríguez, corona a la nueva Reina del Verdeo, Ana María Cortés Bermúdez en el centro de una escenario decorado para la ocasión, este año. Tanto la música como las sorpresa del acto estuvieron a cargo de arahalenses. Hubo sevillanas cantadas por Rosario Muñoz, acompañada a la guitarra David Rodríguez, y al piano de Antonio Luis Laglera, y el Coro de Montemayor que dio la gran sorpresa de la noche a su Reina, ya que Ana María Cortés forma parte de dicho coro.

Las sevillanas acabaron de emocionarla del todo. Porque en ellas cantaban a la única reina a la que ellos rendirían pleitesia este año, una morena de 20 años, de ojos verdes, simpática y alegre que se ganó al jurado de la selección, el pasado mes de junio, en el Teatro Municipal, precisamente por su desparpajo y naturalidad.

Las ofrendas de aceituna, ‘que es la verdadera Reina’, en palabras de Ana María Cortés, fueron entrando en el escenario de la mano de la corte de damas, formada por Estefanía Rodríguez como dama de honor, y María Jesús Rodríguez, Almudena Jiménez, Cristina Jiménez y Luisa Fernanda Ramírez, damas de corte. Después de que la nueva Reina le impusiera la banda que las distinguía mientras el presentador, el joven David Cintado, describía rasgos de su personalidad y de su vida. David eligió para conducir el acto el tema con el que se siente más identificado, la feria en el recinto, las casetas, el ambiente, los recuerdos, las sensaciones.

Ana María Cortés dedicó unas emotivas palabras al pueblo que la vio nacer y, especialmente a su familia, a la que declaró su amor incondicional por haberla educado en valores. Se refirió a las calles donde se ha criado, Óleo y Dorado, al abrigo de una familia dedicada por parte paterna a la agricultura, los Sánchez, y por parte materna al comercio, las Panderas. Un joven cien por cien de Arahal, enraizada en lo mejor de esta tierra, y con lazos que no permitirán que se desvíe del camino.

A partir de ese momento, el alcalde de la localidad, Miguel Ángel Márquez, se dirigió al pueblo resaltando la importancia de la Feria y de la nueva temporada que estaba a punto de comenzar. Fue un discurso breve, con lo preciso para desear al pueblo, ‘con ganas de feria’, que pasase unos días buenos.

Estos actos dieron paso a la parte de reconocimientos y al verdadero fondo de esta celebración: la promoción de la aceituna de mesa de Arahal. Los primeros murmullos en el público se oyeron cuando el chef José Andrés Puerta apareció en un vídeo disculpándose por no poder asistir a recoger el galardón concedido, la Aceituna de Oro. ‘Tengo muchas cosas que hacer’, dijo. No obstante, resaltó la importancia del producto que convertía a Arahal en el centro del mundo con respecto a la aceituna, aunque al menos hasta en 6 ocasiones pronunció mal el nombre y dijo ‘Arajal’. Lo que fue motivo de crítica y bromas en las redes sociales.

El galardón, dos aceitunas junto a una pequeña rama de olivo en oro, lo recogió Rafael de Rosa, un empresario de Priego de Córdoba, amigo del cocinero, que se limitó a enseñarlo al público, una vez se lo entrega el alcalde.

Pregón

Llegó el momento del pregón. El periodista Ezequiel Martínez apareció en el Ayuntamiento de Arahal vestido con un traje de chaqueta marrón y camisa verde agua, sin corbata, y su tradicional gorro que lo caracteriza. Precedido por su experiencia en el mundo de la TV, 21 años transcurrido al frente del famoso y prestigioso programa ‘Tierra y mar’, con el que ha conseguido una audiencia fiel además del reconocimiento de más de medio centenar de galardones. Entre ellos, el Premio Andalucía de Periodismo, el Nacional de Medio Ambiente, el de la Asociación de Telespectadores de Andalucía o el Premio Emilio Castelar a la Defensa de las Libertades y el Progreso de los Pueblos, personalizado en la figura del propio Ezequiel Martínez y una distinción por su trayectoria profesional en el apartado de Defensa del Medio Ambiente.

El periodista quiso hacer una acto con la participación de trabajadores y agricultores de Arahal con los que había coincidido en su visita a la localidad. Y llevó al escenario a tres jóvenes agricultores que representan a la COAG, Francisco Rodríguez, Francisco Manuel Fernández y Adrián Rayo, a los que les preguntó por el futuro del sector. Ya antes había pasado por el escenario también Antonio Montes, trabajador durante 35 años, ya jubilado de la delegación de Festejos, y responsable de la organización de muchos actos como el que en ese momento se llevaba a cabo. Pero siempre ‘vividos entre bambalinas’ excepto esta noche que figuró por unos minutos como protagonista.

Tres mujeres trabajadoras de Labradores de La Campiña, cooperativa que representa a 360 agricultores de Arahal, explicaron qué hacía cada una de ellas en las instalaciones y cómo lo compaginaban con su vida familiar. El pregonero también llevó al escenario a dos niñas y un niño para que ‘recitasen’ poesía relacionadas con el olivo, como representación de las distintas generaciones.

El pregón comenzó con un saludo al público que estaba en la Plaza  y la pregunta ‘¿Tenéis ganas de pregón? Ante la respuesta positiva del público, dijo: ‘A ver de lo que somos capaces’ y gritó el primer ¡Viva la Fiesta del Verdeo!, aunque no fue el único, más adelante para animar al público un poco mustio ya a esa hora, piropeó al pueblo con un ¡Arahal viva la madre que te parió! Las preguntas de este tipo fueron el punto de apoyo del pregón, otras veces las sustituyó por: ‘¿Estáis agustito?’. Hubo momentos en que confundió el gentilicio cambiando la a de arahalenses, por la e de arahelenses, un error bastante habitual.

Por lo demás, el pregonero habló un poco desordenadamente del sector del olivar alternando la historia del municipio con la de la Feria del Verdeo y con la de sus monumentos históricos. Comenzó con un dato de actualidad, que no tenía nada que ver con el tema del pregón, sobre lo que estaba ocurriendo en Cataluña (la aprobación por parte del Parlament catalán de la ley de referéndum) pidiendo sentido común. Ofreció algunos datos históricos sobre el origen de la feria, como su coincidencia en un principio con la celebración de la patrona Santa María Magdalena y su desaparición en 1936 durante el golpe militar contra la Segunda República y los 200 muertos que provocó. Historia conocida de sobra por los vecinos de la localidad por la tragedia que supuso.

Hizo alusión a la primera fiesta del Verdeo, en 1967, y a los ilustres pregoneros/as de prestigio que han pasado por el atril, entre ellos compañeros de la cadena televisiva donde ha trabajado Ezequiel Martínez, que ‘dejaron el listón del pregón bien alto’. Recordó la anécdota, muchas veces repetida, de la equivocación del Premio Nobel Camilo José Cela que confundió el pregón del Vino, que días antes había dado en Jerez, con el que tenía que dar aquí en Arahal, dedicado a la aceituna. Una coincidencia que él mismo había vivido porque el 1 de septiembre dio el pregón de la uva y el vino de Montilla (Córdoba). Aunque advirtió que aquí ‘glosaremos y cantaremos al olivo, olivar y la aceituna’.

En este momento reivindicó la presencia de la mujer en los futuros pregones, lo que dio paso a realizar un homenaje a la mujer: ‘Hoy no es 8 de marzo, pero pido un fuerte aplauso para la mujer’. Anunció que daría un pregón ‘cercano y emotivo’ para llegar al listón que habían dejado sus antecesores, por eso dedicó al pregón a ‘los invisibles’ que no salen en los medios de comunicación y que hacen posible que el sector siga adelante.

A partir de aquí, hizo una exaltación de la agricultura citando a los clásicos y recordando que era una actividad primaria sin la que sería imposible subsistir. Citó al diputado de Unidos Podemos, Paco Casero, presente en la Plaza del Santo Cristo, que decía que alguna vez en la vida se puede necesitar la atención de diferentes profesionales, pero ‘al menos tres veces al día se necesita a los agricultores, ganaderos y pescadores’.

El pregón saltó de entrevistas a anécdotas sobre reportajes de su vida profesional y de estas a palabras típicas de aquí ‘que no deben perderse, como ‘la recogía’ aunque en realidad se refería a la ‘cogía’. ‘Todo está en función de la ‘recogía’, antes de la ‘recogía’, después de la recogía, con la ‘recogía’ se inicia el curso natural del pueblo que comienza con el inicio del curso escolar, la fiesta del verdeo marca el inicio de la ‘recogía’ que comenzará la próxima semana, antaño se llevaban la quincana, mochila o cesto con el almuerzo, hoy también aunque imagino que la mayoría llevareis ‘taper’ de plástico’.

Prosigue describiendo el verdeo y dice: ‘Se usan 40 bancos en algunas cuadrillas, dos personas por bancos o escaleras resultan 80 personas cogiendo aceitunas, mientras se banquea o se mueve la escalera se canta, se hacen bromas, se forman noviazgos’ para terminar leyendo una poesía y describir el recorrido que hizo en agosto, antes del pregón, por el Pago de Mancorbo junto al agricultor Antonio Rodríguez. Aquí comenzó a dar datos del sector del olivar en el municipio, 15.000 hectáreas agrícolas, 8.000 dedicadas al olivar, con sus variedades y capacidad de producción. Datos tratados a diario en los medios. Aquí volvió de nuevo a la actualidad del sector y los problemas con la comercialización exterior, explicando por qué a EEUU no les interesa la Indicación Geográfica Protegida (IGP).

Miguel Ángel Márquez, alcalde de Arahal

Los aplausos iban a menos conforme avanzaba el pregón. Y cuando el pregonero preguntaba al público si iba bien hasta ahora el pregón, la respuesta del público era casi un murmullo. A esa hora se veían ya muchas sillas vacías en el patio de butacas.

El pregón terminó con un cante, algo que según Ezequiel Martínez hacia de tarde en tarde. A capella se atrevió con el tema ‘Andaluces de Jaén’ cambiando Jaén por Arahal, momento en el que se acercó al público. Cuando terminó, una voz se escuchó en el público pidiendo otra. El pregonero cumplió ese deseo y volvió a entonar una canción de Joaquín Sabina con la que terminó.

El pregón duró casi una hora y, a pesar de que entraron en el escenario vecinos de Arahal para participar en un momento dado, tal como han hecho al menos tres de los últimos pregoneros, el guión no causó especial entusiasmo. En la redes algunas críticas que lo han calificado como un pregón aburrido, con información ya sabida y sin el tono y la enjundia que merece la exaltación y promoción de la aceituna de mesa.

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