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Labradores de La Campiña liquida las aceitunas manzanillas con un precio por encima del mercado

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Labradores de La Campiña liquida las aceitunas manzanillas con un precio por encima del mercado

La Sociedad Cooperativa Labradores de La Campiña de Arahal ha liquidado la aceituna manzanilla de sus agricultores asociados a 1,30 euros por kilo. Este precio está 30 céntimos por encima de lo pagado en el resto de cooperativas de la comarca. Su presidente, Francisco Humanes, dice que la defensa de este precio ha sido posible “porque en La Campiña no mantenemos una estructura grande y costosa por lo que los beneficios van para el agricultor”.

En ese sentido explica, que esta estructura permite que cada trabajador haga lo que se necesita en el momento. “El presidente es el primero que si tiene que barrer, lo hace, carga aceite, estoy la mitad del día en el almacén y el molino, solo paso por la oficina a última hora”. Para Humanes, en la cooperativa arahalense que a más agricultores representa (unos 370) “no hay gente con bata, el encargado trabaja como un peón, la forma de trabajar es estar cerca para cuando se necesita apoyo”.

En la estructura grades “hay más jefes que indios”

Las razones de esta buena liquidación se deben a que la aceituna “se ha vendido a buen precio”. Para Humanes “estamos en el mercado como todo el mundo, pero aquí, además, los gastos de mantenimiento de esta estructura son mucho más bajos. En La Campiña si se avería un motor y hay que montarse en la carretilla, se hace sin esperar”. Y, asegura, que en otras cooperativas mayores “hay más jefes que indios”.

La liquidación de la venta de aceitunas de la variedad manzanilla se ha realizado a mediados de enero, meses después de liquidar la gordal el pasado mes de agosto también a un buen precio, 1,70 euros.

La SCA Labradores de La Campiña se separó de Manzanilla Olive hace tres años, en junio de 2018, decisión que tomaron una mayoría de socios en asamblea extraordinaria después de estar ocho años en el grupo. Esto significó la salida del proyecto de la IGP, figura de calidad para el reconocimiento de la aceituna manzanilla y gordal sevillana.

“He sido defensor de la IGP”

Francisco Humanes sigue pensando que fue una decisión consensuada y con buen criterio. “He sido defensor de la IGP desde primera hora pero a nosotros nos dejaron en la calle, porque nos preguntaron si queríamos entrar cuando el consejo rector ya estaba constituido”, a pesar de que el secretario de la cooperativa, Rafael Rodríguez, no faltó ni a una sola reunión mientras se llevaban a cabo los trámites. “Formaron a un consejo rector donde no había ni socios y no pagaban y nosotros habíamos pagado hasta el último euro”, apunta. 

Fue una de las razones de su salida que tres años después aún mantienen en litigios judiciales. Labradores de La Campiña le interpuso dos demandas, una para que les pagaran los kilos de aceitunas aportados por los agricultores de Arahal y otra para rescatar el capital social que pusieron en la compra de las instalaciones. Han ganado ambas, aunque no están liquidadas.

Según Humanes, solo han pagado los intereses del producto y las costas, unos 90.000 euros, y ahora hay pendiente de cobro alrededor de 200.000 de capital social y fondos de reserva. Por tanto, anuncia que interpondrán otra demanda “por no pagar el dinero de inmediato, estamos hablando de unos intereses del 7 al 10 % porque ellos quieren jugar a la asfixia”.

Sistema de trabajo

El presidente de la cooperativa arahalense dice ser partidario de la IGP “pero no estoy de acuerdo con que esté dentro de Manzanilla Olive, en el mismo edificio y con personas que trabajan para la IGP”. Porque, considera, que la intención de esta cooperativa es absorber al resto que está alrededor “como ha pasado con la cooperativa de Mairena y la de San José.

“Su intención es constituir una sola cooperativa de primer grado y que desaparezca el resto de identidades”, explica Humanes. Por eso se afirma que “Labradores puede estar en un grupo pero conservar nuestro propio nombre. ¿Cómo voy a dejar que las aceitunas de Arahal figuren con el nombre de Utrera?”, se pregunta.

Desde entonces, la SCA Labradores La Campiña va por su cuenta convencidos de que las grandes estructuras acaban pagándolas el agricultor. Y este año les ha dado la razón la liquidación que han realizado de sus aceitunas. “No tengo datos de a cuánto han liquidado en otras cooperativas excepto los que me hacen llegar los mismos agricultores”, cuenta.

No obstante, asegura que seguirá con la línea de gestión que hasta ahora mantienen en la cooperativa arahalense. Cuidar los gastos, sin riesgos y defendiendo el precio al que se le puede sacar más beneficio por el método de trabajo. Y en este sentido cada año avanzan en la mejora de las instalaciones. 

El 75 % de las aceitunas se envasan para marcar blancas

Hace un año comenzaron a envasar por medio de una empresa de Morón de la Frontera con su propia marca, diez mil botes de aceitunas de Labradores de La Campiña. En esta campaña han ampliado la bodega para almacenar aceite, hasta ahora el excedente lo tenía en una cooperativa de Marchena.

En este sentido, Francisco Humanes piensa que las figuras de calidad de la aceituna tienen que mirar “la infraestructura de las cooperativas y que los precios no se disparen. El 75 % de las aceitunas se envasan para marcar blancas. ¿Cómo le dices a un cliente que tiene que pagar dos céntimos más por llevar distintivo de calidad? A mi me dice que asuma los costes el agricultor y yo no puedo echarle más gastos a las aceitunas”, termina diciendo.

 

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Periodista. Directora y editora de aionsur.com desde 2012. Corresponsal Campiña y Sierra Sur de ABC y responsable de textos de pitagorasfotos.com

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