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¿Cómo evitar golpes de calor y qué hacer ante situaciones de este tipo?

El joven arahalense Antonio Armellones Rodríguez, diplomado en enfermería y con un máster en farmacoterapia, ofrece una serie de consejos para situaciones de intenso calor, normales en estas fechas del año.

A. Armellones

Hasta el momento, el verano de 2014 está siendo bastante diferente al de los últimos años. Normalmente, el periodo estival está marcado por el intenso calor que asola la localidad, así como la comunidad andaluza y otras muchas zonas de España. Sin embargo, esto no está ocurriendo en lo que llevamos de verano. Días frescos y noches con bastante frío incluso está protagonizando estas fechas durante este año. Pero esto no quiere decir que el calor no vuelva a hacer acto de presencia en cualquier momento y vuelva a nuestra localidad esos 40 grados o más que normalmente estamos obligados a soportar por estas zonas. Por eso, en casos así, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones que en este caso nos acerca el enfermero arahalense Antonio Armellones Rodríguez.

El joven diplomado informa una serie de sintomatologías habituales que pueden aparecer en situaciones de riesgo relacionadas con el calor y avanza las medidas a tomar en caso de sufrirlas. Entre estas se encuentran las siguientes:

  1. Calambres por calor: En este caso sufrimos dolor o espasmos musculares en abdomen, brazos o piernas. Ante este tipo de dolencias, debemos parar toda la actividad y sentarnos en un lugar fresco, beber zumos o bebida deportiva y no reanudar la actividad durante algunas horas.
  2. Sarpullido por calor: la piel se nos enrojece con granos o pequeñas ampollas en diferentes zonas del cuerpo (cuello, ingles…).  Para estas situaciones, buscaremos un lugar fresco y menos húmedo.
  3. Eritema solar: piel roja, dolorida y anormalmente caliente.  Para evitar estas dolencias, debemos eludir la exposición repetida al sol, aplicar compresas frías y loción hidratante y no reventar ni vaciar ampollas.
  4. Insolación: Cuando sufrimos una insolación, podemos sufrir los siguientes efectos: temperatura corporal elevada, piel roja, caliente y seca,  pulso rápido y fuerte, dolor palpipante de cabeza, mareo, náuseas, confusión, pérdida del conocimiento. En circunstancias así, hay que llevar a la persona afectada a una zona de sombra y enfriarla rápidamente, vigilar su temperatura y, lo antes posible, que reciba asistencia médica.
  5.  Agotamiento por calor: En este caso, padecemos sudor copioso, palidez, calambres musculares, cansancio, debilidad, mareo, dolor de cabeza, náuseas, desmayo, piel tibia, pulso rápido y débil, respiración rápida. Igualmente, hay que enfriar a la persona e informar al médico en caso de que los síntomas empeoren o duren más de una hora.

Foto: diaadia.com

Por último y aunque suelen ser repetitivos y habituales cada verano, nunca están de más recordar una serie de consejos generales para evitar estas situaciones producidas por golpes de calor, poniendo especial atención a personas con edad avanzada, lactantes y niños, diabéticas, personas con obesidad, cardiopatías o aquellas que tomen diuréticos, antidepresivos o alcohol.

Estas recomendaciones son:

–          Tomar agua aunque no tenga sed, un vaso cada dos horas, zumos y bebidas frescas.

–          No tome bebidas con alcohol.

–          Coma frutas y verduras y evitar comidas calientes y pesadas.

–          Permanecer en los lugares más frescos.

–          Cerrar ventanas y cortinas.

–          Tomar baños y duchas.

–          Usar climatización.

–          Evitar salir en las horas de calor extremas.

–          Evitar actividades deportivas y disminuir la actividad física en las horas de más calor.

Muchos de nosotros esperamos el verano para descansar y disfrutar del buen tiempo. Por eso, es conveniente tomar estas sencillas pautas para no sufrir ningún disgusto en esa  época del año que con tantas ganas esperamos.

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