Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

C.G.

Según define la Asociación Española de Pediatría, un niño no es un adulto en miniatura sino que tiene características y reacciones muy diferentes a las personas mayores. Por esta razón, los profesionales médicos consideran que este sector de la población debe tener su propio especialista preparado para tratarle con la visión integral que sólo puede tener un pediatra. A Arahal ha llegado esta semana una nueva pediatra que ha supuesto una considerable mejora en la atención primaria, según los especialistas. Las familias del cupo de niños que tratará en los próximos meses, han reaccionado para que no se vaya el médico que las atendía hasta ahora, no porque tengan nada en contra de esta profesional, sino porque consideran que Andrés Ruíz les ha demostrado durante los últimos 8 años su “buen hacer”. Ahora han decidido luchar para que sean 4 los pediatras que atiendan la población infantil, cifrada en 2014, en 3.404 niños y niñas menores de 14 años.

Foto: web mariquera.com

Cada pediatra especializado que ocupa una plaza en Atención Primaria, es un paso adelante para la consecución de objetivos de las asociaciones de profesionales que mantienen un pulso con la Administración regional desde hace años para que reconozca que la calidad de la Atención Primaria depende en su mayor parte de dicha especialización.

En Arahal hay de momento 3 pediatras para una población de 3.404 niños y niñas de 0 a 14 años, datos del último censo estadístico del Instituto Nacional de Estadísticas de 2014 (sobre una población total 19.585 habitantes). La última doctora especializada ha llegado esta semana y ha ocupado la plaza que desde hace 8 años atendía Andrés Ruíz, médico de Atención Primaria que estaba “provisionalmente”, su especialización en lo que a formación se refiere era un Máster en Puericultura.

Según figura en la web del Ministerio de Sanidad, la especialización de la doctora que ha ocupado su plaza en el Centro de Salud de Arahal es lo que se denomina Especialista en Pediatría y sus áreas Específicas. Ha accedido a este título a través de la formación MIR (médico interno residente) que consiste en una estancia de cuatro años en un centro acreditado. Esta estancia, que también se conoce como residencia, tiene carácter remunerado (mediante  un contrato laboral) y la metodología educativa pasa por la formación continuada.

El acceso a la formación MIR está regulado a nivel legislativo, convocándose cada año un determinado número de plazas para todo el territorio nacional. Para obtener una plaza es preciso superar un sistema de selección. Los aspirantes se presentan a un único examen nacional. Los resultados del examen se suman a la valoración de su expediente académico y con ellos se obtiene la puntuación final de cada aspirante. Un camino duro de formación y práctica después de una larga y difícil carrera.

El examen nacional (llamado también prueba selectiva) consiste en un ejercicio de 250 preguntas de respuestas múltiples a desarrollar en cinco horas, cuyos contenidos versan sobre las áreas de enseñanza comprendidas en la Licenciatura de Medicina.

Falta de especialistas

Uno de los problemas con que se encuentran los Servicios de Salud, especialmente en Atención Primaria, es la falta de profesional médico, falta mucho más acusada en 5 especialidades, entre ellas pediatría. Ya en marzo de 2007, la comisión de Recursos Humanos del Sistema de Salud hizo público el “Estudio sobre necesidades de especialistas”, con proyección de necesidades entre 2006 y 2030. Este informe ya demostraba el déficit selectivo de profesionales en algunas especialidades y comunidades autónomas como Andalucía.

 

Foto: healthia.es

El déficit de profesionales es mucho más acusado en las zonas rurales por lo que supone una amenaza para el modelo actual de asistencia infantil relegando a un segundo plano aspectos tan importantes como son la calidad de la asistencia pediátrica, las expectativas de las familias y las opiniones de los profesionales sanitarios.

Por tanto, la llegada de una pediatra, con la especialidad a Arahal ha sido una mejora en esta atención asistencial de la población infantil de la localidad, pero sigue sin ser suficiente si se tiene en cuenta que la ratio establecida por la Consejería de Salud es de 981 niños y niñas por cada profesional. Hay incluso estudios que establecen que, para que la situación de atención sea con calidad, la ratio debe estar en 800 menores por cada pediatra.

No obstante, esta cifra en Andalucía no se ha alcanzado. Esta región está por encima de la media nacional en cuanto a los cupos de niños asignados por profesional. En el  44% de los centros cada profesional atiende en torno a 1.200 niños, según la encuesta de Panorámica de la Pediatría de Atención Primaria en España que se publicó en junio de 2013. Arahal, según las últimas estadísticas poblacionales de 2014 antes citadas, cada profesional se ocupa de 1.134 infantes. Es decir, está a 334 niños de la considerada asistencia de calidad en cada pediatra.

Esto quiere decir que uno de los problemas más importantes para los médicos que trabajan en Atención Primaria es “la sobrecarga: la presión asistencial se considera excesiva y creciente”, apuntan en un artículo publicado en la web de la pediatrasandalucia.org., especializada en esta pediatría sanitaria.

Sobrecarga de trabajo

En Pediatría esta sobrecarga es peor para la calidad asistencial que en el resto de especialidades. Se ha demostrado que el cupo de pacientes por médico debe ser diferente en pediatría por las características de esta atención que contempla, por ejemplo, la alta frecuentación y la inmediatez que se requiere en casi todos los casos y ocasiones o la alta incidencia de patología aguda que, aunque banal, obliga a realizar exploraciones exhaustivas. También en la asistencia de este sector de la población hay que tener en cuenta la indefinición de los síntomas del lactante, la obtención de información de un tercero, la ansiedad con que cualquier síntoma del niño suele vivirse en la familia.

Una de las razones en la asistencia sanitaria especializada de este sector de la población es la observación de un mejor cumplimiento del programa de vacunación así como de la guía de práctica clínica en enfermedades de alta incidencia en comparación con otros profesionales sanitarios, según diversos estudios y estadísticas. En ellos se refleja también estudios recientes que indican que la asistencia pediátrica supone una disminución de consumo de medicamentos, visitas a urgencias y hospitalizaciones.

Para el doctor especialista en Pediatría, C. Valdivia Jiménez, el pediatra de Atención Primaria “es, por su formación, por su posición respecto a los niños y sus familias y por la indudable proyección social de su trabajo, el elemento clave y de mayor responsabilidad dentro del sistema de atención a la infancia”. En su opinión, en España, el pediatra de Atención Primaria es el primer contacto de los niños y adolescentes con el sistema sanitario, siendo además “un especialista altamente resolutivo que soluciona más del 90% de las demandas de salud de esta población; supervisa su crecimiento y desarrollo y participa en todas las actividades de prevención, promoción y educación para la salud dentro de los equipos de AP junto a enfermeras y médicos de familia”.

En Arahal pasa casi lo mismo que en cualquier lugar de Andalucía. Los recortes han logrado que las consultas de pediatría estén colapsadas, sobre todo en épocas de repunte de ciertas patologías, que todas las plazas no estén ocupadas por pediatras (hasta ahora) y que éstos sean insuficientes para el cupo total de población infantil. Pero, como en la utilización de los servicios públicos, es necesario educar a la población, tal como coinciden en afirmar los profesionales de la rama sanitaria que intentan conseguir familias bien informadas porque han comprobado que son autónomas y saludables. Evitando, por tanto, a aquellas denominadas “hiperdemandantes que consumen el tiempo de los demás y, al generar rechazo, no reciben los beneficios del consejo oportuno”, según explicaba Ana Martínez Rubio, presidenta de la Asociación de Pediatras de Andalucía en las últimas jornadas de Pediatría celebradas en Jaén en marzo de este año.

Martínez Rubio añadía en el discurso inaugural de dichas jornadas: “No soy quién para juzgar las situaciones de esas familias a las que llamamos “hiperdemandantes”. Sé que muchos de ellos empezaron la partida de la vida con cartas desfavorables. Son ellos quienes más se benefician de dedicarles tiempo, y proporcionarles instrucciones claras. Ellos lo necesitan aún más. Pero en una consulta programada. Con cita. Con tiempo. Con co-responsabilidad”.

La reivindicación de las madres de Arahal es la punta del iceberg de un problema que ya ha empezado a solucionarse con la nueva pediatra. El camino es largo pero ellas quieren que el médico que lleva 8 años tratando a sus hijos/as esté en él. El tiempo dirá si es posible.

 

 

( 1 visitas hoy 36.323 en total)

This site is protected by wp-copyrightpro.com

X